Históricamente la actividad de los Mayordomos de Paso, ahora llamados comisarios, comenzó con la creación de la Cofradía, aunque no es hasta 1677 cuando en la 2ª Regla se regula su actividad.

La Comisaría está compuesta por cofrades con plenitud e igualdad de derechos, que tan solo manifiestan un celo especial en servir a la Cofradía y por tanto a sus hermanos, dando ejemplo en devoción, participación, esfuerzo, seriedad, hermandad, actitud cristiana y de servicio, aportando lo mejor de si mismos y manteniendo la unión como siempre han hecho.

Comisaria

Su fin primordial es el de procesionar todas nuestras veneradas Imágenes con el debido respeto que se merecen, así como el cuidado y la atención de todo aquello relacionado con las salidas procesionales, extendiéndose su actividad a lo largo de todo el año ya que también preparan y organizan los altares de cultos y cuidan y mantienen todos los objetos que la cofradía haya puesto a su cargo tal y como establece su reglamento. Además de esto los comisarios tienen obligación de asistir y participar a todos los cultos que organiza la Cofradía.

Su trabajo es valorado y reconocido por todos los devotos y cofrades de Jesús Nazareno ya que los actos en los que son "protagonistas" (el Besapié, Solemne Descenso de la Imagen Titular y la Procesión del Vía Crucis) atraen al mayor número de hermanos a nuestra penitencial.

Ya en la calle, su comportamiento, actitud y majestuosidad portando las Imágenes despierta admiración entre el pueblo fiel y espectadores, no siendo esto fruto del azar sino consecuencia de los numerosos ensayos que en los días previos a la Semana Santa realizan.

Es conveniente resaltar que los ensayos terminan con el rezo de un “padrenuestro” y posterior toma de un reconstituyente en la Casa de Hermandad.